lunes, 15 de octubre de 2012

Las tres prubas del dragón rojo


Las tres pruebas del dragón rojo


Las tres legendarias pruebas del dragón habían sido escuchados por toda clase de oídos ( elfos, enanos, humanos, orcos, elfos oscuros ). Mucha gente había perecido creyendo ser capaz de superarlos.
Esta historia habla sobre un valiente aventurero en tiempos de guerra, nuestro héroe no formaba parte de ninguno de los bandos ( ni de los elfos del bosque y humanos ni de los orcos y elfos oscuros).
Nuestra valiente héroe era enano y quería conseguir el poder que se escondía tras las tres pruebas del dragón y con el parar la guerra.

Había rumores sobre como llegar a la cueva del dragón pero eran muy contra dictorios pero nuestro enano tenía sus contactos y fácilmente descubrió la ubicación de la cueva.
Llego a la cueva una noche fría, después de dos días de viaje junto con su perro fiel Hatchi.
Entró en la cueva y se encontró con una sala donde había toda clase de transcripciones y unas grandes letras escrito en enano '' INTELIGENCIA''. La primera prueba consistía en una serie de difíciles puzles y si te equivocabas la pared te aplastaba pero lo resolvió sin dificultad gracias a las transcripciones.
Cuando acabó el ultimo puzle una puerta secreta se abrió y nuestro héroe siguió avanzando hasta que llego al final era un callejón sin salida y  de repente hubo un derrumbe una roca iba directa a el pero nuestro héroe escapó aunque no pudo ver la siguiente y le dio en la rodilla. Por suerte para nuestro esa roca era la última, el se levantó y vio en el suelo otra transcripción en enano ''VELOCIDAD'' y allí se abrió una puerta subterránea.
Solo quedaba la última prueba era la más conocida y temida debido a su gran brutalidad, también decían que solo una persona cuya fuerza sea igual a la de un gigante podrá superar la prueba. Llegó a una sala, bueno pero era tan grande como 6 aldeas juntas y al otro extremo de la sala había a había una pequeña persona pero no se veían bien así que se acerco con su perro, Hatchi se empezó a poner nervioso pero nuestro héroe no se dio cuenta hasta que vio su tamaño era realmente enorme y parecía realmente cabreado.
Nuestro héroe no era violento solo luchaba cuando era estrictamente necesario. que le
- ¿Te pasa algo?
  • Es que me siento solo y la gente que viene solo me pega- dijo el gigante
  • Yo te ofrezco mi perro, no le puedo cuidar tan bien como se merece y seguro que tu le cuidarás bien además te vendré ha hacer compañía después de cada viaje- dijo nuestro héroe mirando a su perro apenado.
Y así Hatchi se quedó con el gigante y el gigante más contento le enseño la puerta que conducía a la fuerza del dragón rojo.

Con él nuestro héroe acabando con la guerra y se convirtió en rey debido a su gran popularidad

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