Las
tres pruebas del dragón rojo
Las
tres legendarias pruebas del dragón habían sido escuchados por toda
clase de oídos ( elfos, enanos, humanos, orcos, elfos oscuros ).
Mucha gente había perecido creyendo ser capaz de superarlos.
Esta
historia habla sobre un valiente aventurero en tiempos de guerra,
nuestro héroe no formaba parte de ninguno de los bandos ( ni de los
elfos del bosque y humanos ni de los orcos y elfos oscuros).
Nuestra
valiente héroe era enano y quería conseguir el poder que se
escondía tras las tres pruebas del dragón y con el parar la guerra.
Había
rumores sobre como llegar a la cueva del dragón pero eran muy
contra dictorios pero nuestro enano tenía sus
contactos y fácilmente descubrió la ubicación de la cueva.
Llego
a la cueva una noche fría, después de dos días de viaje junto con su
perro fiel Hatchi.
Entró
en la cueva y se encontró con una sala donde había toda clase de
transcripciones y unas grandes letras escrito en enano ''
INTELIGENCIA''. La primera prueba consistía en una serie de
difíciles puzles y si te equivocabas la pared te aplastaba pero lo
resolvió sin dificultad gracias a las transcripciones.
Cuando
acabó el ultimo puzle una puerta secreta se abrió y nuestro héroe
siguió avanzando hasta que llego al final era un callejón sin
salida y de repente hubo un derrumbe una roca iba directa a el pero
nuestro héroe escapó aunque no pudo ver la siguiente y le dio en
la rodilla. Por suerte para nuestro esa roca era la última, el se
levantó y vio en el suelo otra transcripción en enano ''VELOCIDAD''
y allí se abrió una puerta subterránea.
Solo
quedaba la última prueba era la más conocida y temida debido a su
gran brutalidad, también decían que solo una persona cuya fuerza
sea igual a la de un gigante podrá superar la prueba. Llegó a una
sala, bueno pero era tan grande como 6 aldeas juntas y al otro
extremo de la sala había a había una pequeña persona pero no se
veían bien así que se acerco con su perro, Hatchi se empezó a poner
nervioso pero nuestro héroe no se dio cuenta hasta que vio su
tamaño era realmente enorme y parecía realmente cabreado.
Nuestro
héroe no era violento solo luchaba cuando era estrictamente
necesario. que le
-
¿Te pasa algo?
- Es que me siento solo y la gente que viene solo me pega- dijo el gigante
- Yo te ofrezco mi perro, no le puedo cuidar tan bien como se merece y seguro que tu le cuidarás bien además te vendré ha hacer compañía después de cada viaje- dijo nuestro héroe mirando a su perro apenado.
Y
así Hatchi se quedó con el gigante y el gigante más contento le
enseño la puerta que conducía a la fuerza del dragón rojo.
Con
él nuestro héroe acabando con la guerra y se convirtió en rey
debido a su gran popularidad
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